Resuena Andorra, y nos inundan la mente las pistas de esquí, los objetos electrónicos de bajo precio, tabaco, colonias y licores tirados de precio de un país cuyo pasado reciente se beneficiaba de la carencia de impuestos.
Y por si esto no fuera suficiente, existe también la Andorra natural, rica en paisajes donde la armonía entre el hombre y la naturaleza ha conseguido perpetuarse hasta nuestros días, de tal forma que incluso la UNESCO fijó sus ojos en el principado de Andorra, haciendo que el Valle del Madrid-Perafita-Claror, formara parte de esos 64 espacios naturales que en el mundo han pasado a ser Patrimonio de la Humanidad.
Conozcamos Andorra...con todo su esplendor.
Leer más...
Una particularidad de Andorra son los diversos idiomas que se hablan debido a su proximidad con otros paises. Además del Español, también son usados de forma muy habitual el Francés, y el Portugués debido a la inmigración.
Andorra se divide en Parroquias, en lugar de lo que nosotros conoceríamos como las Comunidades (o comarcas): Ordino, Canillo, Encamp, La Massana, Escaldes-Engordany, Andorra la Vella y San Julian de Lória.
Que no os engañen las dimensiones de este pequeño país porque Andorra tiene muchísimo que ofrecer. Su situación geográfica, en pleno corazón de los Pirineos, a 2000 metros sobre el nivel del mar, os dejará con la boca abierta.
Las principales vías de acceso son el coche y el autobús, ya que al ser un lugar tan pequeño se hace difícil crear grandes infraestructuras de transporte, aunque, bueno, si sois un poco caprichosos también podréis acceder en helicóptero, ya que su capital cuenta con varios helipuertos. Nuestra recomendación es que utilicéis el coche ya que os dará total independencia y además podréis visitar lugares fuera de las guías turísticas. Además durante la ida, a poco que os guste la fotografía, y si venís desde el sur, estaréis tentados en hacer varias paradas para inmortalizar los lagos, montañas y bosques que os iréis encontrando durante el camino, como preludio de lo que, a lo grande, vais a encontrar en el principado.
A poco después de cinco horas, (si, por ejemplo, salimos desde Valencia, en España) llegaremos por fin a nuestro destino. Quien nunca haya estado quizá le resulte extraño encontrarse con un puesto de aduana a la entrada. No os olvidéis que estamos en otro país, que aunque tiene dependencia con España y Francia, también tiene su propio gobierno.
Años atrás, la gente que venía de turismo, aparte de pasar sus vacaciones, también disfrutaba llenando la maleta, y es que aquí no se pagan impuestos. El tabaco y los aparatos electrónicos eran los productos más demandados por españoles, franceses, o cualquier turista extranjero. El ahorro de dinero era más que considerable, pero a la hora de volver a casa, había que tener mucho cuidado en la aduana, porque si por azar te tocaba inspección de maletero, y habías comprado media filial de Sony y media de Philip Morris, te tocaba dejar en consigna el preciado botín. Pero actualmente, con la implantación del Euro y la estandarización de precios ya no hay casi productos que sean una ganga.
Sí que os recomendamos que pongáis gasolina allí, porque el precio del combustible es mucho más económico que en España.
Uno de sus edificios más emblemáticos, el parlamento, fue construido en 1580 como casa particular de una familia adinerada, aunque desde 1702 pertenece al consejo general. Pero lejos de hablaros de edificios antiguos, nos vamos a poner un poco pijos para hablarlos de la pasión por los coches de carreras.
En el principado os acostumbraréis a ver buenos coches enseguida. Los Porsche y los Ferrari están en los escaparates pero también en las calles. De hecho en octubre, desde hace ya años, se celebra una concentración de Ferraris donde se pueden ver a algunos chiflados destrozando (literalmente) las carísimas ruedas de sus vehículos.
No es de extrañar que habiendo tanto lujo por sus calles, Andorra sea un paraíso fiscal; muchas personas con grandes fortunas tienen aquí su principal residencia para evadir impuestos. Otra cosa es que vivan realmente allí, pero de eso ya se encarga la justicia o, en su defecto, la vecina de enfrente que quizá, tentada por algún banco, anote en una libretita las veces a la semana que tiran la basura o si hay luz en el comedor o en las habitaciones.
ROMÁNICO
Pero no nos olvidemos que el principado también alberga otro tipo de tesoros.
Su joya más valiosa es el arte románico. Y es que puentes y más de 40 iglesias de este estilo, la convierten, siendo lo pequeñita que es, en la envidia de otros países, ya que aquí a poco que andéis os vais a encontrar con decenas de monumentos centenarios.
Destacan la iglesia de Santa Coloma, que es la única del mundo con campanario circular, fechado en el siglo XII. Y de imprescindible visita es también el santuario románico de Meritxell, dedicado a la patrona de Andorra. Desgraciadamente fue destruido por un incendio en el año 1972, aunque años después el arquitecto y diseñador Ricard Bofill, levantó el actual.
ESQUÍ
Andorra va ligada al concepto de esquiar y eso significa madrugar y hacer cola en carretera (si no tenéis hotel a pie de pista); cargar con el mono y alquilar material deportivo. Un día duro. Así que no os olvidéis de un buen desayuno… continental o no.
Hay infinidad de pistas para practicar este deporte. Una de las más grandes, o la que más, es Grand Valira, o lo que es lo mismo la suma de Soldeu el Tarter y la de Pas de la Casa-Grau Roig. Os recomendamos, por tanto, estas cumbres que además comparten zona francesa con parte andorrana.
Es fácil entender la magnitud de los kilómetros esquiables que dispone Andorra al servicio de turistas y lugareños, lo que se nos hace más difícil es acertar a ubicar tantos tortazos que nos hemos llevado del gran manto blanco. Y es que aquí, la pareja viajera, ha intentado mantener la afición al esquí desde hace bastantes años.
De todas maneras, la nieve en Andorra no es solo para esquiar. También podéis disfrutar de innumerables ofertas deportivas como el esquí de fondo, motos de nieve, vehículos oruga familiares, quads adaptados para nieve o trineo con perros. De hecho, Todos los años, y desde hace 20 se celebra Pirena; se trata de una carrera de trineos tirados por perros (también llamado Mushing), que recorre los pirineos aragoneses, catalanes, andorranos y franceses.
Os recomendamos que echéis un vistazo a la Web www.naturlandia.ad donde podréis ver una muestra de muchas de las actividades que os hemos contado. .
Y es que Andorra la Vella es cuna de tantos deportes y deportistas que hasta intentó ser sede de los Juegos Olímpicos de invierno del 2010, finalmente no se clasificó pero en la actualidad estudia una candidatura conjunta con Zaragoza para los Juegos del 2018. .
SENDERISMO
Pero Andorra no es únicamente un país para disfrutar de enero a abril, sino que durante todo el año vais a poder realizar muchas actividades al aire libre.
Algo con lo que nos deleita, es con los frondosos bosques y vastísimas montañas por las que hacer senderismo durante todo el año. Varios parques naturales se distribuyen en este país:
El parque Natural Comunal Valls del Comapedrosa, situado en la zona Nord Oeste, en La Massana, alberga el pico más alto de sus montañas con sus 2.942 metros de altura.
También el Valle de Madriu-Perafita-Claror que fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 2004 en la categoría de Paisaje Cultural y ampliado sus límites en el 2006. Se trata de un valle glaciar pirenaico situado en la zona sudeste que ocupa un 10% de todo el territorio del principado.
En este lugar se ha sabido conservar el paisaje intacto que está en concordancia con la actividad humana y la ganadería. Hoy en día, ésta es la única actividad tradicional que se realiza que contribuye al mantenimiento del paisaje. Sea cual sea la ruta que hagáis, os encontraréis con cabañas de pastores, restauradas de manera tradicional, con sus huertos y sus zonas de pasto.
El senderismo es una actividad más que practicada durante todas las estaciones del año y en invierno, con nieve, pues es muy agradable… eso sí, id equipados y procurad que a nadie le duela una pierna porque si no será mejor que no os aventuréis.
MÁS ACTIVIDADES
Pero sus ofertas de ocio no acaban ahí ya que además podremos disfrutar de partidas de golf, recorridos BTT, quads, karts o buggies, excursiones a caballo, paintball, pista de patinaje sobre hielo, e incluso tirolina. .
Como comprobaréis su oferta turística es inmejorable, los amantes del deporte y los aficionados a las compras, encontraran en este país el lugar perfecto para pasar sus vacaciones.
COMIDA
Después de tanto ejercicio y como viene siendo habitual en esta sección, vamos a daros una visión general de la comida típica andorrana, que la hay, y muy variada.
Como consecuencia de su situación geográfica, la cocina de aquí es una mezcla de las recetas autóctonas, hábilmente mezcladas con lo mejor de las heredadas de Francia y España. Como resultado de ello tenemos la suerte de disfrutar de platos plenos de sabores, olores, texturas fuertes y saladas propias de España, pero con marcado acento catalán. Pero también la salsa provenzal, hecha con ajo y perejil, propia de la cocina francesa, está presente en muchas de sus especialidades.
Una de las bases de la cocina de aquí, debido a que ha tenido larga tradición ganadera, es la leche y sus derivados. Como el conocido queso de tupí.
Pero no nos olvidemos de los platos más elaborados como los derivados del cerdo y el embutido o estos que os nombramos a continuación:
Costillas a la losa, chuletas de buey, cabrito al horno, cuscús, cassoulet, civet de venado, perdiz a la vinagreta. También el trinxat con panceta, arenque o trucha a la andorrana. Caviar, lubina o la famosísima escudella, que es un sabroso potaje de legumbres con todo tipo de aderezos de la zona.
Y si después de tales manjares os queda un hueco para el postre no debéis dejar de probar los típicos torreznos de miel, la mousse o los crepes dulces.
Andorra cuenta con restaurantes muy famosos. Pero si queréis disfrutar de un lugar típico y acogedor donde saborear estos platos, os recomendamos que probéis la deliciosa comida en una “borda” típica de montaña.